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Redacción Moviesfera
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Los Anillos de Poder por fin tiene guerra. Ahora le falta una historia

La tercera temporada cambia las intrigas susurradas por una guerra abierta y un Sauron con un objetivo claro. Mejora lo que está en juego, pero el espectáculo no basta para convencer a los escépticos.

Publicado
22 de octubre de 2026
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3 min
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Foto: Kevin Paul / Wikimedia Commons (CC BY 4.0)

¿Puede una serie reconquistar a sus detractores prendiendo fuego a la Tierra Media? Es la apuesta de Prime Video con el nuevo tráiler de la temporada 3 de Los Anillos de Poder, y creemos que es mejor apuesta de lo que parece. Pero también es una apuesta incompleta.

Lo que promete realmente el tráiler

Los hechos son sencillos. Según TVLine, la temporada arranca cinco años después de la caída de Eregion, con los ejércitos de Sauron conquistando casi todo. Solo siguen en pie Khazad-dûm y los reinos élficos de Lindon y Rivendel, protegidos por los Tres Anillos. Mientras tanto, Sauron trabaja en la recién terminada Barad-dûr para forjar el Anillo Único. Los cuatro primeros episodios llegan el 11 de noviembre, seguidos de dos el 18 de noviembre y otros dos el 25 de noviembre.

En el tráiler, Sauron dice: «Veo que el camino hacia la victoria es muy seguro». Los responsables de la serie también han reforzado ese mensaje. The Hollywood Reporter cita a Patrick McKay prometiendo una temporada «más oscura, más peligrosa… Nadie está a salvo».

El problema nunca fue lo que había en juego, sino el foco

La lectura fácil es que a la serie le faltaba tensión. Nosotros lo diríamos de otro modo: le faltaba columna vertebral. Durante dos temporadas hizo malabares con Galadriel, Númenor, los enanos, los pelosos y el disfraz de Sauron, y las piezas pocas veces parecían una sola historia. Todo el mundo sabía que el Anillo iba a llegar, y ese conocimiento no generaba tensión. Solo hacía más evidentes los desvíos.

La guerra abierta lo arregla en lo estructural. Cuando el villano está desenmascarado y tiene un único objetivo visible, cada trama puede medirse frente a él. ¿Khazad-dûm se encierra? Es una reacción a Sauron. ¿Númenor se divide? Lo mismo. Críticos como Mary & Blake defienden algo parecido: el Anillo Único da a la serie un motor central. Estamos de acuerdo, con una salvedad: un motor no es un destino.

El salto temporal de cinco años también está infravalorado. Permite a los guionistas saltarse el tejido conectivo que antes lastraba la serie. El peligro es el contrario: si el público no ha visto cómo han cambiado estos personajes, la serie tendrá que hacérnoslo creer en unas pocas escenas.

El espectáculo es lo fácil

Aquí nos ponemos cautos. Un tráiler con bestias de Morgul, un múmak, un balrog con la voz de Simon Pegg y un Sauron poniéndose el Anillo Único está hecho para impresionar, y lo consigue. Pero a la serie nunca le han faltado dinero ni monstruos. /Film dice que parece que la serie ha vivido a la sombra de la trilogía de Peter Jackson. Esa sombra no la proyectan las batallas, sino unos personajes a los que seguirías a cualquier parte y la sensación de que cada escena tiene su razón de ser.

Lo mejor hasta ahora fue lo pequeño: Sauron y Celebrimbor en una forja, un hombre convenciendo a otro de su propia ruina. Funcionó porque era íntimo y se movía por decisiones. La temporada 3 tiene que conservar esa cualidad mientras el lienzo se vuelve enorme. La guerra puede convertirse fácilmente en papel pintado: ejércitos que marchan y discursos que se pronuncian mientras los personajes dejan de tomar decisiones interesantes.

Además, el calendario de estreno tiene su riesgo estructural. Ocho episodios en tres miércoles significa un gran estreno inicial y después ráfagas rápidas. Eso favorece el ritmo y el atracón, pero deja menos espacio para que la conversación crezca semana a semana. Si los cuatro primeros episodios flaquean, quedará poco tiempo para que el boca a boca le dé la vuelta.

Nuestro veredicto

Los escépticos no deberían esperar un milagro, ni los fans dar por hecho que un buen tráiler garantiza la redención. La parte buena es real: un villano claro, una cuenta atrás clara y un mundo ya cambiado. Si el guion trata a Galadriel, Elrond y el resto como personas que reaccionan a una pérdida, y no como piezas de ajedrez que avanzan hacia un final famoso, esta podría ser la versión que la serie lleva buscando.

Nuestro consejo: ve el estreno del 11 de noviembre con los ojos bien abiertos y juzga el episodio cuatro, no el tráiler. Si la guerra da a los personajes decisiones más difíciles y no solo escenas más grandes, Prime Video se ganará el crédito. Si no, ningún número de orcos lo arreglará.

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